“Acerca del niño proletario”, Fito Páez

a Jota López,
fan último de Fito

Cada uno con sus gustos: me encanta ver esos programas en los que entrevistan a famosos hablando de literatura, de sus lecturas, que muestran bibliotecas personales y esas cosas. Hay algunos videos en youtube en los que Fito Páez habla y recomienda libros. No es casual, entonces, que sus discos tengan una conexión estrecha con la literatura. Es un gran lector -desordenado lector-, pero sobre todo es un gran traductor. Traduce cuentos y los hace canciones. O mejor: traduce historias (así vengan de la literatura, del cine o de los diarios: “Dos días en la vida”, “Tema de Piluso”). La adaptación de “El niño proletario”, de Osvaldo Lamborghini, se suma a una serie de canciones ásperas, crudas, violentas, que puede rastrearse a lo largo de toda la obra de Páez (Ciudad de pobres corazones, La casa desaparecida, El verdadero amar, Polaroid de locura ordinaria y, la del video polémico en su momento, El diablo de tu corazón).
La letra respeta bastante la estructura del relato: tres chicos de clase alta (“tres chicos ricos empresarios, lo más parecido a un santo”) someten a uno pobre (Stroppani, rebautizado ¡Estropeado!) a una serie de vejaciones que da cuenta de una clase que penetra a otra y luego la deja tirada. La música acompaña la violencia del relato en base a un colchón de guitarras superpuestas y una batería muy cruda en primer plano. La voz de Páez (para los giles la voz de Fito da para más de un comentario mal intencionado), en este caso, parece calzarle perfecta a la historia que cuenta.
La canción pertenece al disco Rey Sol, un disco bastante ninguneado en su momento, y más hoy, pero uno de los pocos, junto con otro de Páez, Abre, que supo leer el fin del sueño noventista.

Gastón Domínguez

Fito Páez