“Cayó una estrella”, Silvio Rodríguez/”Calidoscopio”, Ray Bradbury

 

Cayó una estrella
—una hebra de diamante por el cielo—
y un niño la encontró
y se le vio reír
y pidió para diez
y pidió para mil
cien mil
y todos…

Cayó una estrella.
Cayó un destello,
cayó un cabello,
cayó una sonrisa
de plata en la brisa,
cayó una canción.

A Ray Bradbury, por su «Calidoscopio» (1980)

Alerta de spoiler. La canción es en sí misma un spoiler, que comienza a narrar la historia a partir del final del cuento de Bradbury. Sin conocer el cuento, la letra de la canción parece llana: un niño vislumbra un destello en el cielo y pide un deseo, eso es todo.

“El primer impacto rajó la nave como si fuera un gigantesco abrelatas.”

El cuento nos habla de unos astronautas que quedan varados en el espacio exterior. El espacio resulta muy hostil; es inevitable imaginar la angustia que pasaría un astronauta naufragando en un vacío frío y oscuro. A esto hay que sumarle que se le avecina un desenlace trágico ante el contacto con la atmósfera. Y ahí aparece ese deseo de posteridad ante la disolución del ego, la necesidad de dejar una huella a nuestro paso por el universo.

“¿Y yo? -pensó Hollis- ¿Qué puedo hacer? ¿Puedo hacer algo para compensar una vida terrible y vacía? Si pudiera hacer algo para reparar la mezquindad de todos estos años, el absurdo del que ni siquiera me daba cuenta… Pero no hay nadie aquí. Estoy solo. […] Cuando entre en la atmósfera, arderé como un meteoro. Me pregunto si alguien me verá-dijo en voz alta.”

José San Martín

“Calidoscopio”, Ray Bradbury

 

 Silvio Rodríguez