El día que George Michael le ganó a todos (“Somebody to Love”)

Por Ilan Kazez

El 20 de abril de 1992 George Michael le ganó a todos. El ex Wham! se subió al escenario del estadio Wembley promediando la noche del concierto tributo a Freddie Mercury, organizado cinco meses después de su muerte. Inmediatamente antes había sido el turno de nada menos que David Bowie, quien deslumbró con “Under Pressure” junto a Annie Lennox, produjo una cumbre de glam rock con “All the Young Dudes”, emocionó con una versión de “Heroes” y hasta se arrodilló en el escenario para rezar un padre nuestro.
George Michael primero hizo un set íntimo. Cantó “’39” una canción folk acústica amada por los fans de Queen. Luego invitó a Lisa Stanfield para “These Are The Days of Our Lives”. Cuando ella se retiró del escenario, el creador de “Careless Whisper” dijo unas palabras sobre el SIDA, invitó al público a cuidarse y expresó sin pausa: “Muchas gracias, esta canción es una de mis favoritas, se llama Somebody to Love”.
George Michael le ganó a todos. De las más de 20 performances que se vieron en aquella noche, la de él fue la más recordada. La sonrisa de May después del falsete del final lo dice todo (minuto 5:37). Ni la cumbre glam de Bowie, ni el salvajismo progresivo de Robert Plant en “Innuendo”, ni el duelo de guitarras entre Brian May y Slash en “Tie Your Mother Down”, ni el encuentro entre Roger Daltrey y Tommy Iommi en “I Want it All”, ni siquiera el crossover entre Axl Rose y Elton John en “Bohemian Rhapsody”, nada de lo que sucedió aquella noche pasmó de semejante forma como la versión de “Somebody to Love” de George Michael.
Talento y pasión fueron los dos ingredientes de la fórmula que utilizó George Michael para ganarles a todos. Por un lado, logró llegar al imposible rango vocal de Freddie Mercury en una de sus canciones más difíciles. Por el otro, la performance no fue exagerada ni ornamental, sino que se descubre una naturalidad en sus gestos, cargados de emoción palpable.
Dijo Brian May en una entrevista de 1993: “Sin ninguna clase de falsedad, fue una de las grandes sorpresas de la noche para la mayoría. No fue una sorpresa para mí porque sabía que podía hacerlo, yo sabía que estaba eso en él. Porque además de la gran delicadeza que tiene, el gran control y la gran dinámica, tiene un poder enorme. Y desde el momento en que entró en la sala de ensayo y estaba haciendo “Somebody to Love”, fue ¡WOW!”*.
George Michael le ganó a todos porque solo una bestia pop como él podía estar a la altura de otra bestia pop como Freddie Mercury.

Queen (Montreal 1981)

George Michael

*Para comprobar lo que dice May acerca de la sala de ensayo se puede ver un video en el que se lo ve a George Michael tocando con la banda unos días antes. Allí está presente David Bowie al lado de Seal, contemplando a su colega. La cara de asombro y respeto del Duque Blanco es sorprendente.