“Fade Into You”, The Moth & The Flame

Escribe Gastón Malgieri

Hace algunos años circuló una publicidad de snacks que invitaba a recuperar la pasión por “los lentos”, ese bodoque meloso que supimos conseguir en los 80´s. La campaña hizo mucho más que vender derivados transgénicos de la papa. Salieron recopilaciones de diversos sellos, en algunas fiestas y lugares de esparcimiento brotó una suerte de revival trucho que duró lo mismo que el parripollo o las canchas de paddle. Incluso hubo quienes se enamoraron. ¿Cuándo no?

Debo confesar que en mi breve incursión en los catódicos boliches de la heteronorma temprana, esa sección de la noche en la que la pendejada se ponía mimosa, me resultaba ajena. Ajena como quien dice envidiable. Como quien dice “yo también quiero”.  Pero claro, bien sabemos amigxs, que la hegemonía del deseo tiene sus conocidos “lujos” de pertenencia.

Años después, ya en parajes más amables con mis devenires, supe añorar “los lentos”. Más de una vez me encontré paradx al borde de la pista (si se le puede llamar así a un embaldosado precario sólo reluciente por el ir y venir de los flashes), esperando que comenzara a sonar Bryan Adams, o Cyndi Lauper, para prenderme de los hombros de algúnx marinerx desprevenidx. Eso nunca ocurría, claro.  ¿Pero quién nos quita lo no bailado?

Aún en esa reluciente carencia inaudita que solo tiene lo escondido, lo subterráneo, nada mal hubiera estado pegar el cuerpo, a paso lento, mientras Hope Sandoval decía aquello de “(…) I want to hold the hand inside you”. Qué sé yo, si es por pedir…

 El 24 de Octubre de 2014, el sitio de música Noisey publicó un artículo que se titulaba “Nadie debería hacer un cover a “Fade Into You” de Mazzy Star”, a raíz de una versión de J. Mascis (de Dinosaur Jr.) del legendario tema que abría el álbum “So Tonight That I Might See” de 1993. La versión de J.Mascis había sido editada en 7” por el sello Sub Pop para el Black Friday inglés. Lo que esgrimía su autora, Raquel Miserachi, era que había toda una generación atada sensiblemente a esa canción. Y que esa sensibilidad era intransferible. Interprete quien interprete el tema en cuestión. Unx servidorx forma parte de esa “generación sensible” a la que hacía mención el artículo; incluso viendo ese festín de deseo reprimido que era la antesala del cierre de la disco, esta es, sin lugar a dudas, “la canción” que hubiera pedido a quien construía con sus sonidos, una caverna tenue donde se abrazaban lxs afortunadxs, momentos antes de ser expulsadxs a la claridad del día.

Pasaron tres años de aquel artículo y de aquella re-apropiación. Los snacks siguen vendiéndose como lo que son: promesas de un delicatessen que nunca llegará a ser. Y unx servidorx insiste en recuperar ese espacio del paso lento para las maricas más rococó. 

 Quizás haya, como en todo, una segunda oportunidad: hace dos semanas, la banda radicada en Los Angeles, The Moth & the Flame publicó su propia lectura del clásico de Hope Sandoval y lxs suyxs. El grupo, que editara en 2011 su debut llamado simplemente “The Moth & The Flame”, retoma cierta nocturnidad borracha de la versión original, pero llevándola a terrenos que ni siquiera remiten a su propio sonido. Intentaré explicarme. Lo que hace Brandon Robbins con los arreglos vocales de esta re-versión es del orden del susurro. Su fraseo y el nylon de las cuerdas de la guitarra, conviven como si nunca hubiera existido otra mistura tan precisa. Esta apropiación podría, por ejemplo, musicalizar alguno de los episodios de la primera temporada de “True Detective”, la serie de Nic Pizzolatto, protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson. Es que la cadencia de sus acordes, ese arrastrarse de la voz, como si deslizara por una barra mugrienta de un barsucho de carretera, remite en algún modo a esa ruralidad enrarecida de los EEUU menos hollywoodenses. Ahí, donde la noche no encuentra su reverso y todo se expone en carne viva. Ahí donde lxs que bailan pegadxs siempre son lxs otrxs.

 

Mazzy Star

 

The Moth & The Flame

Gastón Malgieri nace el 6 de Septiembre de 1977,  en Mar del Plata, y desde 2010 reside Córdoba, Argentina.
Como narradorx y poeta ha publicado: Furia Garaje (Editorial Martín | Diciembre 2000) en colaboración con Victoria Rodríguez Winiarsky; Estrim y Out (Ediciones Independientes | 2008) junto al escritor Diego Labra; Porfía (Editorial Dársena 3 | Diciembre 2009); Mediopelo Sidecar (Difusión Alterna | Noviembre de 2010); y Transversos (Atarraya Cartonera – Puerto Rico | Diciembre de 2010).
Como fotógrafx especializadx en artes escénicas ha realizado el registro de más de 75 puestas de la ciudad de Córdoba. Parte de su trabajo se encuentra expuesto en https://www.fotobruta.com.ar/