“Harlem Shuffle”, The Rolling Stones

La amistad de Richards con Jagger se esfumó a mediados de los setenta y jamás volvió a recuperar su mejor forma. Son dos tipos que han pasado por todo, como esos matrimonios que se encienden, se consuman, se consumen y se apagan. Se conocen de la escuela primaria. Desde adolescentes comenzaron a tocar. Vivieron juntos a los veinte años en un pequeño piso donde lo único que hacían era escuchar discos de blues y llevar chicas a las que emborrachaban. Con la banda –la más emblemática que haya parido el rock- se pasaron más de cincuenta años en el ruedo, siempre arriba. Pero ya no son amigos. En Life, su autobiografía, Richards es muy sincero cuando habla de Jagger y lo acusa de falso, cagón, especulador, mentiroso y careta. No le importa quedar mal. No le importa decir, entre otras cosas, que si los Stones siguen juntos fue por él. Que Jagger siempre se puso a sí mismo por encima del resto. Al respecto cuenta dos anécdotas. Una trompada que Charlie Watts le metió a Jagger cuando este último se refirió a él simplemente como “el baterista que toca para mí en mi banda”. No me imagino a Charlie Watts pegando, pero parece ser que los divismos del frontman ya lo tenían harto.  La otra anécdota me dilucida una cuestión que he tenido desde que vi la película Let spend the night together, que registra el concierto en Arizona, ese donde Richards está borracho de whisky y Jagger usa unas calzas blancas. El primer tema es “Under my thumb”. Mientras suena, detrás del escenario se lee que el cartel del estadio anuncia a Mick Jagger y los Rolling Stones. Richards cuenta que fue el garca de Jagger quien lo había arreglado con los organizadores del show.  Para cuando en 1983 editan Undercover of the night –un disco en verdad mediocre- Jagger y Richards ya no eran más amigos. Definitivamente. En el 85 vuelven con un disco malo titulado Dirty work. Llama la atención que el tema emblema del disco, el único que quedó para las antologías, sea un cover. En efecto, “Harlem Shuffle” fue escrita y grabada originalmente en 1963 por un dúo llamado Bob & Earl. Por primera vez en años, no aparece la firma de los glimmer twins en una canción.

Diego Romero

Bob & Earl

 

The Rolling Stones