“(I Can’t Get No) Satisfaction”, DEVO

El sexo ya no es tabú. Por doquier hay tetas, conchas, culos, pijas. Liberate, calentate, chupá, ponela, abrite de piernas, gozá, cogé, cogé mucho. En todos lados pululan mensajes imperativos de libertad: en la televisión, en la publicidad, en la radio, en Internet, en el rock. Hoy puede ser más contracultural estar tapado hasta el cuello que estar en bolas.

Los Rolling Stones hicieron un aporte enorme a construir este imaginario. Fueron la representación mítica del humano sexual a partir la segunda mitad del siglo XX. Figuras transpiradas, elásticas, abiertas, transfiguradas. Sexo, mucho sexo, simbolizado en un cuerpo exagerado como el de Mick Jagger.

Pero no. No consigo satisfacción. Al menos eso cuenta el narrador. Y el narrador parece ser Jagger. ¿Cómo es posible que Jagger, que puede conseguirlo todo, no consiga satisfacción? ¿Cómo es posible que alguien, cualquiera, no consiga satisfacción con tanta oferta por todos lados?

Es posible. La modernidad nos enseñó que no hay límites, y la posmodernidad que ya no importan los límites. Quizá eso es lo que nos vuelve seres insatisfechos crónicos.

En “(I Can’t Get No) Satisfaction”  Jagger canta con una expresividad muy humana, por momentos erótica, por momentos sucia, por momentos irritada. Mark Mothersbaugh de DEVO canta con una expresividad fría, distante, como si su voz paseara por una tubería gélida. En el riff de Keith Richards se siente la sangre correr. La batería de Charlie Watts machaca con barro entre sus bombos. La batería calibrada, el bajo zigagueando y la guitarra destellando en la versión de DEVO suenan como una gran maquinaria en plena producción.

El nombre de DEVO es un apocope de “de-evolución”, una suerte de teoría que sostiene que se llegó a un punto en la que la humanidad dejó de evolucionar para pasar a involucionar, o de-evolucionar.

Los Rolling Stones son seres humanos, y hablan desde su humanidad. Sufren la falta de satisfacción. DEVO son poshumanos, y hablan mirando a la humanidad. Se ríen de la falta de satisfacción, que no es otra cosa que una de las tantas consecuencias de la de-evolución.

Ilan Kazez

The Rolling Stones

 

Devo

 

Ilan Kazez: nació en 1989 en Buenos Aires. Casi licenciado en comunicación social en la UBA. Se define como periodista y redactor multiuso. A donde vaya siempre lleva a auriculares.