“I put a spell on you”, Marilyn Manson

 

I’m yours, yours, yours anyhow

En 1955 Jalacy “Screamin’” Jay Hawkins  compone “I put a spell on you” como una baladita de amor despechado. Triste lamento y subsiguiente reproche de un amante abandonado. Lenta y un poco aburrida, no fue suficiente para convencer a los productores de grabar la canción. Cuando un año más tarde, trabajando para otro sello discográfico, finalmente se disponen a grabarla, los nuevos productores de Screamin’ Jay caen al estudio con varias botellas de whiskey y algunas otras provisiones, justo en mitad de la canción, transformándolo todo en una misa macabra con el supuesto objetivo de generar el ambiente necesario para alcanzar el sonido más adecuado al tema y al disco. El cambio de ritmo a mitad de la versión original es fiel reflejo de aquellas “condiciones de trabajo”.

Algún tiempo después, al presentar el tema por primera vez para la televisión, Hawkins decide redoblar la apuesta a base de parafernalia satánica. El público terminó acostumbrándose a verlo entrar al escenario dentro de un ataúd en llamas, su acompañante inamovible en todos los conciertos era una enorme serpiente de goma, llevaba una especie de hueso (falso) cruzando sus fosas nasales, un bastón con una calavera en el extremo, y una larga y brillosa capa que le valió el calificativo de “el Drácula del blues”. “I put a spell on you” estaba siempre en el epicentro de esta puesta en escena.

Pero lo más interesante, al escuchar “I put a spell on you” en cualquiera de sus más de cuarenta reversiones (record absoluto), es descubrir que estos detalles accesorios terminaron por darle un carácter muy particular a toda la composición, llegando a alterar el sentido de la canción hasta completarla, especialmente si tenemos en cuenta algunos cambios introducidos por otros artistas.

¿De qué habla “I put a spell on you”? Es lo que me vuelvo a preguntar cada vez que la escucho. ¿Es realmente una canción de amor… o será una canción de anti-amor? ¿Quién es el hechizado y de qué se trata el hechizo? ¿Cuál sería el efecto que se puede esperar al cantarle o dedicarle “I put a spell on you” a la persona amada? ¿Por qué alguien le cantaría “I put a spell on you” a la persona amada?

Hay en esta canción un fondo de amor despechado y triste, restos de la composición original. Hay un aire potente de macumba que parece habérsele pegado de la misma utilería de Screamin’ Jay Hawkins. Hay también un desgarro muy particular, un desgarro de amor trágico, que alcanza toda su fuerza en la voz de John Fogerty, un tipo que te canta el feliz cumpleaños como si llegara el fin del mundo. Hay también una ambigüedad, un remanso de amor oscuro y contradictorio, lleno incluso de odio, despecho transformado en obsesión, que vino a poner en primer plano la fabulosa versión de Marilyn Manson en Smell like children (1995).

Y si hubo alguna vez una canción predestinada para un artista, esa canción es “I put a spell on you” y ese artista es Marilyn Manson: teatralidad y puesta en escena, los dos grandes hallazgos que Hawkins puso al servicio del rock n’ roll, al mismo tiempo los dos rasgos más destacables de la carrera de Manson, estallan en su versión de 1995. Y quizás lo más notable sea que no hizo falta montar una enorme puesta visual para alcanzar esa teatralidad.

Dos o tres elementos que se ponen en juego en esta nueva versión: para empezar, todo comienza con unos tambores casi rituales, muy en la línea de Nine Inch Nails (recordemos a Terent Reznor como productor de Antichrist Superstar) y un Manson que va del susurro insinuante al desgarro, junto a los típicos micrófonos distorsionados y riffs monótonos que lentamente transforman la canción en una especie de mantra satánico, llevando la explosión parcial del tema de Hawkins hasta los últimos extremos. En segundo lugar, la versión de Marilyn Manson agrega dos versos fundamentales a la ya muy ambigua versión original: “No…I don’t care if you don’t want me ‘cause I’m yours, yours, yours anyhow”. Todo lo más oscuro, todas las peores y más ocultas intenciones de la canción se potencian en esas dos líneas. Si ya teníamos dudas, ahora sería imposible distinguir, en esta versión, quién es el enamorado, quién es el hechizado, de qué se trata el hechizo.

Llegamos ahora al momento indicado para hacer un paréntesis (Advertencia: el autor del presente comentario decidió ignorar intencionalmente ese otro verso que agrega Manson, “If I can’t have you, no one will”,  por parecerle un intento infantil y alevoso de transformar la canción en el canto de guerra de un homicida pasional).

En tercer lugar, finalmente, un video en el que Marilyn Manson no aparece. Porque ¿Quién sería capaz de suplantar al demoníaco Screamin’ Jay en escena? La versión que Manson lanza al mercado de la música resuelve este problema con un video que edita algunas escenas de “The Cabinet of Dr. Caligari” (1920) de Robert Wiene.

La crítica destaca de la película de Weine la bizarría de los decorados, el vestuario extravagante, el tétrico maquillaje, el aire sepulcral, la tensa y densísima atmósfera de terror, todos estos elementos muy del gusto de Hawkins y de Manson. Pero por sobre todas las cosas se menciona el clima de ambigüedad que campea a lo largo de toda la historia, de todo el relato. Ambigüedad, indefinición, doble sentido a la vez romántico y demoníaco que la canción de Hawkins, en la versión de Manson, gana un nuevo subrayado, un nuevo signo de admiración.

Gonzalo Viñao

Screamin’ Jay Hawkins (1956)

I put a spell on you

because you’re mine

You better stop the things that you do

I ain’t lyin’, no, I ain’t lyin’

I just can’t stand it babe

the way you’re always runnin’ ‘round

I just can’t stand it, the way you always put me down

I put a spell on you because you’re mine

 

Marily Manson (1995)

I put a spell on you because you’re mine

I can’t stand the things that you do

No, no, no I ain’t lyin’

No…I don’t care if you don’t want me

‘Cause I’m yours, yours, yours anyhow

I am yours, yours, yours

I love you…I love you…I love you…

I love you I love you!

 

I can’t stand when you’re fooling around

If I can’t have you, no one will

I love you, you, you

I love you, I love you, I love you

I love you, you, you

I don’t care if you don’t want me

‘Cause I’m yours, yours, yours anyhow

Yeah!

 

Screamin’ Jay Hawkins

 

Marilyn Manson