John Denver: un desagravio

Por Matías Ant

John Denver es lo más grande que hay.

A simple vista puede parecer que no, que es el típico cantautor un poco country para el cabeza de termo norteamericano que vive en el centro de aquel país, citando a Los Simpons (aunque se refieran a James Taylor); básicamente, «un rock-pop suave de contenido». Y es un poco eso, pero también mucho más. Sobre todo, y más que nada, es un autor de hermosas canciones.

Yo lo descubrí tarde gracias a Mark Kozelek, un enfermo fanático del bueno de John y su compilado Take Me Home: A Tribute to John Denver (2000), en el que empieza a trabajar inmediatamente luego de la muerte de Denver en un accidente aéreo en 1997, pero que recién pudo editar tres años más tarde por problemas con el sello que lo tenía contratado.

Ese compilado es una obra maestra. Participan, entre otros, los Red House Painters (que a esa altura era solo Kozelek) x 2, Rachel Goswell junto a Mark, Will Oldham, The Innocence Mission, Rachel Haden, Low y más.

Hacen algunos de sus muchos hits y algunas canciones menos conocidas pero igualmente bellas. Son más que versiones. Son deconstrucciones y reconstrucciones de monumentos. Cada artista hace propia la canción y crea algo nuevo, precioso.

Después fui en busca de sus discos, o de sus canciones. Nunca hizo un GRAN disco, pero sus compilados son perfectos. Especialmente el Greatest Hits (1973), que no tiene desperdicio. Hay más compilados; uno muy barato dando vueltas que pertence a la colección Essential, The Essential John Denver, que es más que suficiente.

Tiene algunos discos mejores que otros. Se destacan Back Home Again (1974) y Rocky Mountain Christmas (1975). Pero lo suyo son las canciones.

Primero busquen ese compilado. Después lo demás…

John Denver, «Fly Away»

Red House Painters, «Fly Away»

John Denver, «Back Home Again»

Low, «Back Home Again»

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