“Lunes por la madrugada”, María Pien

¿Ya conocen a María Pien? Se define como compositora, cantora, guitarrista, poeta y gestora cultural, pero podemos afirmar que es mucho más: su actividad multifacética, su hermosa voz y el camino recorrido desde la publicación de La Vuelta Manzana, su primer disco (2012), la distingue dentro del panorama de la música independiente actual.

En 2014 presentó su segundo disco, Malinalli,  donde combina instrumentaciones orquestales (violín, viola, cello, contrabajo, trompeta, flügelhorn, clarinete) con momentos íntimos de voz y guitarra. El álbum está compuesto por nueve canciones propias (dos de ellas con letra de los poetas Jacques Prévert y José Hernández) y una versión de “Lunes por la madrugada”, de Los Abuelos de La Nada.

Además de su carrera solista, por la que ha recibido premios y que la ha llevado a festivales por el mundo,  participa de diversos proyectos colectivos como Se Trata de Nosotras – Música contra la Trata de Personas, un disco para el que compuso y grabó la canción “Habeas Corpus” y del que también formaron parte numerosas artistas (Liliana Herrero, Ana Prada, Luciana Jury, Soema Montenegro, Sofía Viola, Señorita Carolina y Camila López, entre otras), y Luz al Instante,  un disco con canciones inspiradas en ‪Luis Alberto Spinetta, a beneficio de Conduciendo a Conciencia Solidario y la Casa de la Cultura de la Calle.

Sobre “Lunes por la madrugada”, nos cuenta su versión:

La versión de “Lunes por la madrugada” nació una tarde en la casa de mi vieja. Recuerdo que hacía calor y yo venía pensando en la consigna de la semana para el taller de composición de Edgardo Cardozo, fin de año 2012. La modalidad de trabajo del taller es intensa y estimulante: cada semana hay que componer y grabar una canción -todo el mundo con la misma consigna, de ser posible- para después compartirla y charlar en grupo cómo se resolvió el desafío.

Esa vez tocaba versionar un tema, lo que parecería una especie de vacación de la cosa: error. La condición adicional era que sí o sí tenía que ser ‘una que sepamos todos’, lo que se traduce en un laburo un poco más incómodo, imposible zafar del original en la oreja. No sé bien cómo se me ocurrió ir con “Lunes…”, fue medio de sopetón. Sé que estaba llegando, a pocas cuadras, y que entré apurada porque venía con la idea fresquita y me quería poner a tocar.

La canción tiene una letra súper melancólica y la música está en otra frecuencia, es como una piña, entonces pensé ‘hay que llevarla para otro lado’. La interpretación de Miguel Abuelo es alucinante, ir ahí era salir perdiendo antes de haber empezado, así que agarré la guitarra y probando arpegios se me fue yendo para el lado McCartney, dejé ir. Me enganché con una progresión específica y para hacerla más fácil de tocar y para aprovechar la sonoridad de las cuerdas al aire sonando todo el tiempo apareció la afinación (DADGBD, con el capo en el 3er traste) que es casi D abierto y da el tintineo tan lindo de las notas pedal pero cambiando menos las posiciones de la mano izquierda. Las voces también van para ese lado y fue clave tocarla con guitarra acústica. Quedé contenta con cómo quedó y la empecé a mostrar; se me ocurrió subirla a soundclud y se compartió bastante, entre mis amigos gustó. Como estaba muy en sintonía con el grupo de canciones de Malinalli tuvo sentido incluirla en el disco, funciona en ese contexto. Al momento de hacer los trámites en SADAIC me enteré de que es de Cachorro López, cosa que mucha gente no sabe. Algún día me gustaría preguntarle cómo la compuso y cómo era que te cante Miguel Abuelo tu canción de esa manera tan épica.

Más sobre María Pien en http://mariapien.com/

Los Abuelos de la Nada

 

María Pien