“Smells like teen spirit”, Paul Anka

Es, de movida, un emprendimiento absurdo el hacer un comentario de un cover cuyo primer (y quizás único) efecto es dejarte sin palabras. La versión da ganas de hacer un grupo de indignados y juntarse a escandalizarse dos veces por semana sobre replays sucesivos, de armar una ONG que custodie el legado de Nirvana de las zarpas de los crooners y el cool jazz y golpear cacerolas frente a la casa del tipo que le elige los temas a Paul Anka (que, dicho sea de paso, descubrimos que no es un perro) y cuando nos agarrotemos las manos, arrojar las cucharas contra las ventanas.

Bueno, no: el cover está bien. Es mi espíritu punk indignado el que habla. Musicalmente hablando, claro. Quizás no sobreviva al análisis moral. El tribunal moral está compuesto por la gente que llena las gradas en el video original de Smells Like Teen Spirit: adolescentes enojados con camisas a cuadros y ganas de romper todo lo que haya dentro de un cuadrado de 20×20, porristas anarquistas en trance y el viejo del lampazo, que, quién sabe, quizás sea fan de Paul Anka. El tribunal de los covers es la anti-careteada del rock, secta territorial como pocas y vieja conocida de los habituales del sector. Chequeen esto, fans de Nirvana: el cover de Paul Anka es un deliberado territorial pissing ¿Quién es más rebelde ahora?

Al margen de la actitud que radica en el origen de ambas versiones (que, de paso, parece compartir más de lo que creemos) me animo a decir que, de la misma forma que a Borges le hubiese encantado lo que Katchadjian hizo con el Aleph, a Kurt Cobain le hubiera encantado lo que Anka hizo con Smells Like Teen Spirit. Si hay algo que quedó claro en su momento, era que le sobraba sentido del humor. Nada es sagrado, él mismo lo probó con su propio cuerpo e imagen, apretado en el nudo de quienes le exigían un hijo a la época, supo ser al mismo tiempo salvaje ironía y llano reflejo del fenómeno. Nada es sagrado y menos la obra: en el entramado de la cultura, el atentado palidece y la piedra cae lejos del estanque. Nada es sagrado y menos una canción, desde el momento en que uno la tararea pateando de casa al trabajo. Hay versiones respetuosas, hay versiones irrespetuosas y hay versiones… swingeras ¿por qué hacerte problema? Swingeá. Ya lo dijo Kurco:

“When I was an alien, cultures weren’t opinions”

Juan Ignacio Solari

Nirvana (live)

 

Paul Anka

 

Otra versión de “Smells Like Teen Spirit” comentada por Germán Saavedra para www.coverama.com.ar, acá