“Solid Air”, Luca prodan

Siempre versionándose a sí mismo, sea en inglés o en castellano, en reggae o punk, sea en Roma, Londres, Córdoba o Hurlingham, ginebra o heroína, estaba cantado que Luca Prodan cultivase el arte del cover. Sus primeras grabaciones en Argentina, del 81 al 83, compiladas en Time Fate Love y Perdedores hermosos incluyen unos lindos ejemplos: las versiones de “Billy” (Lou Reed) y “Soul Love” (Bowie) son particularmente notables en cuanto destacan su voz, que es más grave y menos irónica, que en las originales. El recorte en la letra de “Billy” es llamativo también porque al dejar de lado las diferencias sociales entre los dos protagonistas, la versión de Luca es más universal. Aun así, su versión es más larga, y más pausada, que la original. De hecho, en casi todas las canciones de Perdedores hermosos podés poner la pava y enseñarle unas palabras de urdu a tu mascota, y Luca sigue zapeando.
Por supuesto que hay una excepción, el último tema, “Solid Air”. Arranca frenético, con el ritmo del reggae y el compás del rock, y esta vez la voz está más chillona, más exigida, por cierto, pero también más urgente:

You’ve been stoning it cold, you’ve been living on solid air
You’ve been finding it cold, you’ve been living on solid air
I don’t know what’s going on inside
I can tell you that it’s hard to hide when you’re living on solid air

Drogas, el reggae-punk, juegos de palabras, cierta opacidad en la letra, estaba seguro de que el tema era de Luca Prodan. Cuando busqué los acordes (al pedo, si apenas me sale la cejilla), descubrí que era de otro, de John Martyn, del disco epónimo de 1973. No lo conocía pero le di la bienvenida de los indios colastiné, morfándolo entero.
La versión original tiene lugar en otro escenario, a otro ritmo, con un doble bajo que se mece y se tuerce entre los huecos del canturreo trémulo de Martyn. A mí me dio ganas de probar el café y la torta de cerezas de Picos Gemelos.
Martyn no figura entre los no-tan-ilustres precursores de Luca Prodan ni Sumo. Acá el tema es la letra, y de ahí la genialidad, y la urgencia, de la adaptación; ésta, y por única vez, más corta que la original. Martyn escribió la canción para Nick Drake, que sabía falopear de lo lindo, mientras en el cover la segunda persona en singular es Luca hablándose a sí mismo, versionándose nomás en aire turbio.

Danny Fitzgerald

John Martyn

 

Luca Prodan