“Te quiero infinito”, Valentín y los volcanes

 

No sabemos cuántos son los volcanes de Valentín ni si están o no en erupción. Probablemente se activen cada vez que suenan sus canciones encendidas de un calor triste y eufórico a la vez.

Valentín y los volcanes logró ubicarse en un lugar central en el mapa actual de la música independiente argentina, con una música que emociona y llega al corazón sin caer en la sensiblería pop; una emoción nerd que dispara imágenes de la infancia, el amor y los recuerdos.

Tres discos, Play al Viejo Walkman Blanco (2010), Todos los Sábados del Mundo (2012) y Una Comedia Romántica (2015), conforman el universo de esta banda que parece encontrarse en plena expansión.

Para “Mi versión”, Jo Goyeneche nos cuenta la historia de “Te quiero infinito”: si “Spanish Bombs” de The Clash merecía un cover, era éste:

Todo empezó con un pedido, ya hace un par de años, de los chicos del Compipulenta. Ese compilado representó para nosotros un lazo de amistad con muchas bandas y, sobre todo, con Juan Strasburger y Nico Lantos, quienes fueron no solo los curadores del compilado sino también los mentores y organizadores de un festival que nos dio muchas alegrías: el Festipulenta. Nos invitaron a aquel primer volumen y la única condición, lógica, si se pretendía hacer algo más que un mero muestrario, fue que la canción que les entregáramos fuera inédita. Como no teníamos canciones sin editar, metí mano a mi ranking privado y elegí “Fish” de Daniel Johnston, un tema que siempre me mordió el corazón y cuya letra es una declaración absolutamente brillante sobre el desamor y sus consecuencias. Nunca había trabajado en una traducción. Fue un lindo desafío que inició una pequeña práctica, la de hacer, muy de vez en cuando, un cover traducido de alguna canción que representara algo fuerte para Valentín y los volcanes.

Tiempo después, recibimos dos nuevas invitaciones: la del Festival La Plata Calling (que fue el primer homenaje oficial a The Clash en la Argentina, promovido por la Fundación Strummer) y la del siguiente Compipulenta; en la primera nos pedían dos temas de los Clash para presentar en vivo, y en la otra, un tema inédito. Así que me puse a trabajar con entusiasmo en dos versiones: “Lost in the Supermarket”, una gema pop, con una melodía perfecta, y con unos versos muy lúcidos y críticos sobre el consumismo burgués británico (una crítica muy al estilo 80s, ¡pero escrita en 1979!), y la otra, “Spanish Bombs”.

“Spanish Bombs” es una de esas canciones que creo imprescindibles (en su versión original, claro) si uno quiere entender por qué el mundo entero amó a Strummer como letrista. Tiene imágenes poderosas, frases dignas de García Lorca, una musicalidad perfecta, y una extraña confusión: parte del estribillo está cantado en español: “Spanish Bombs te quiero infinito!, yo te quiero, oh! mi corazón”. Es extraño el sentido de esa mala traducción de Strummer, pero claramente inocente.

Strummer homenajeaba a los luchadores por la libertad que combatían contra la facción golpista del ejército español intentando salvar la república, durante el huracán de la Guerra Civil, con poetas asesinados y a la puerta de una dictadura que duraría casi 40 años. Y lo hacía con una gran precisión imprecisa, que es la forma que tienen los buenos poetas de ser precisos. Contada en tiempo presente, con mucha acción y un romanticismo emocionante. Para pintar el Guernica, Pablo Picasso necesitó 28 metros cuadrados; Strummer, en cambio, 3:18 minutos.

Cantar “Los luchadores de la libertad mueren en la colina” en el espacio que originalmente ocupa “The freedom fighters died upon the hill” es como intentar estacionar un avión en un garaje. Es muy difícil traducir una letra que originalmente es infalible. La opción “Los mejores mueren en la colina” puede ser correcta pero es vaga, o por lo menos subjetiva. En una traducción supongo que la subjetividad puede arruinar todo, uno entiende lo que quiere. Lo que yo entendí es que había imágenes imprescindibles, las tradujera como las tradujera: “Bombas caen en Andalucía, todo estalla, es fin de mil nueve cuarenta”, “Los coches fúnebres pisan las flores muertas” o “Federico Lorca ha muerto, por favor, dejemos las ventanas abiertas”. Creo que esas tres frases sintetizan el Guernica de Strummer. 

Tuve que sacar mucho texto porque no había forma de convertirlo rítmicamente a los tiempos específicos de la canción. En mi defensa puedo decir que traducir una canción no es hacer desaparecer la original, sino homenajearla, tender un puente, marcar la referencia. Entonces me quedé tranquilo. Y también puedo anotar que por suerte Google translate no sirve para traducir poesía. A “Spanish Bombs” la retitulamos “Te quiero infinito” y la presentamos junto a “Perdido en el Supermercado” en aquel festival homenaje a The Clash. También formó parte del Compipulenta y supimos tocarla en algunos otros recitales. La quiero mucho a esta versión porque es el primer registro de la banda con Panchito y Pol, la misma formación que seguimos teniendo ahora y con la que registramos Una comedia Romántica, nuestro último álbum, que no tiene mucho que ver con Strummer o The Clash, pero que ciertamente habla de las dulces guerras civiles del amor.

 The Clash (live 1980)

 

Valentín y los volcanes

 

Valentín y los volcanes presenta Una Comedia Romántica en La Plata el 20 de febrero. Más información, acá.

 

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