“When You Were Mine”, tres versiones

Escribe Matías Ant

Si sos Prince, y cuando nacés tus papás te ponen Prince Rogers Nelson, no podés no ser Prince; como que no hay otra alternativa. Y, entonces, Prince fue Prince.

Pero hay que ser sincero: la historia arranca de forma bastante convencional con sus dos primeros discos, For You (1978) y Prince (1979), y si bien se notaba cierto toque personal, las canciones no se salían mucho de los caminos transitados por el R&B y el funk de ese entonces.

Así que Prince sería Prince recién en 1980 gracias a su primer obra maestra: Dirty Mind. Allí finalmente pudo desplegar todo el sexo (específicamente y explícitamente oral: ver “Head”, o el incestuoso: ver “Sister”), el funk, la new wave, el R&B y el pop que tenía adentro. Tan radical fue el cambio que, en 2004, The New Rolling Stone Album Guide afirmó que Dirty Mind es uno de los giros más impresionantes de la historia de la música. Pero exageraciones al margen, estamos hablando de un disco descomunal e inacabable que, con tan solo 8 canciones, despliega más ideas que muchas bandas en décadas de carrera. Además, es la demostración de algo que desconocíamos pero que Prince sabía bien: Prince es un genio.

Si bien la crítica lo amó y lo alabó, en cuanto a ventas y ranking, el de Minneapolis tendría que esperar a 1999 (1982) y especialmente a Purple Rain (1984) para conquistar el mundo.

Volviendo a Dirty Mind, si bien se desprendieron tres singles medianamente exitosos (“Uptown”, “Dirty Mind” y “Do It All Night”) la joya del disco es “When You Were Mine”, sorpresivamente despojada de funk y desbordante de teclados y sintetizadores new wave. Pero acá no importa la original sino sus versiones, que son muchas y que, gracias a la locura de Prince, es la única forma de escuchar esta canción on line, ya que el muchacho jamás permitió que subieran las versiones originales tanto de éste como del resto de sus temas. Si llega a aparecer una, desde el más allá el artista se ocupa de darlas de baja.

La versión más conocida y, quizás, la culpable de la revalorización de “When You Were Mine” es la que Cyndi Lauper grabó para su primer disco: She’s So Unusual (1985). Cyndi mantiene la base de sintetizadores y hasta respeta el punto de vista masculino de la letra, aunque la ralentiza, profundizando el costado baladístico de la canción, dándole más dramatismo.

Muchos otros, en las décadas siguientes, versionaron esta canción, pero dos se destacan sobre el resto.

Para promocionar su gira presentación del espléndido FLOTUS, los Lambchop se despacharon con su homenaje a “When You Were Mine”. Si bien puede sorprender la elección por parte de los de Nashville, quizás más emparentados con el country, la relación del grupo de Kurt Wagner con el soul y el funk lánguido viene desde Nixon (2000) y quizás hasta de más atrás. En esta deconstrucción, a diferencia de lo que hace Cyndi, poco queda de la original. Vuelan los sintetizadores y los teclados y ya no hay más balada; al menos no en el sentido clásico. Lo que queda sí es un soul sureño, sexy y meloso, más ralentizado aún y todo pasado por un hermoso filtro autotune.

La última de las versiones es una sorpresa y le corresponde a Casiotone for the Painfully Alone, el proyecto unipersonal de Owen Ashworth. Como lo dice el nombre de la banda y como sabe cualquiera que los haya escuchado (algo que todo el mundo debería hacer; lo mismo que con Lambchop), acá todo recae en los teclados y en un par de cajas de ritmo que acompañan la voz de Owen y de Caralee McElroy. Aunque parece alejada de la original, si se la escucha con atención, lo que hace no es desarmarla completamente, como Lambchop, sino que simplemente la despoja de todo, reemplazándolo con maquinitas.

Prince

 

Cyndi Lauper

Lambchop

 

Casiotone For The Painfully Alone