«Dink’s Song (Fare thee well)», Jeff Buckley

 

El principal reproche que se le ha hecho históricamente a Jeff Buckley es su voz «chillona». Probablemente esto es más patente aún  cuando se trata de Bob Dylan, quien, valga la quimera, popularizó el tema en cuestión y es en la cual se apoya la versión de Buckley.

En esencia, se trata de un «traditional», es decir, un tema cuya autoría es imposible de rastrear; cuenta la leyenda que John Lomax se la escuchó cantar a una lavandera negra a orillas de un río mientras lavaba la ropa.

Conocí la versión en Live at Sin-é, una grabación hecha de un show de Jeff Buckley en el bar y que abunda en covers  porque aún no había editado su primer y único álbum: Grace.

Entonces, para empezar descaradamente no hay mejor idea que un vórtice de covers, ambos «bootleg»; las versiones difieren en extensión, quizás Jeff se ató, como lo hice yo la primera vez que la escuché, a ese riff de guitarra y a algunos tramos de la letra, casi una condición sine qua non de un «traditional», pero esa voz «chillona», lamento(?) que toda canción del estilo debiera ser, los une y da carácter a la interpretación que se merecen al menos esos primeros versos, sencillísimos, pero que harían palidecer de envidia al mismísimo Shakespeare y dicen:

 If I had wings, like Noah’s dove

I’d fly up the river to the one I love

Fare thee well, oh honey, fare thee well

Juan Fonseca

«Dink’s Song», Dylan

 

«Dink’s Song», Buckley